Comprar un terreno exige revisar mucho más que su ubicación y precio. El área real, los linderos, la pendiente, los accesos y la disponibilidad de servicios pueden modificar la viabilidad y el costo de cualquier proyecto futuro.
En el ámbito urbano es importante conocer la zonificación, los parámetros edificatorios, las afectaciones viales y las restricciones aplicables. Esta información ayuda a estimar qué puede construirse y evita basar la decisión en supuestos.
La documentación registral y municipal debe ser revisada por profesionales competentes. Antes de entregar dinero o firmar compromisos, conviene contrastar la información física del predio con sus antecedentes y documentos.